Lo que mas vale…

 

Camina el pobre alfarero con gran esfuerzo mientras carga sus grandes ollas de barro, el cansancio y el calor del día lo hicieron distraerse y atravesó sin darse cuenta una calle en el momento en que venía una carroza tirada por caballos.  Golpeado por el carruaje cayó al suelo el alfarero junto con sus ollas que se hicieron pedazos.  Arribó al lugar un policía con el alfarero que se reponía del golpe, y le dijo en voz baja casi en secreto: que el dueño de la carroza tuvo la culpa de lo ocurrido, Tú eres pobre y él es rico;  si lo inculpas, yo haré que te pague tu mercancía.

 

A tal invitación para confundir los hechos de manera conveniente respondió el alfarero con voz serena:

 

-Hermano: ya tengo la desgracia de ser pobre. ¿Quieres que además tenga la desgracia de ser mentiroso y ser ladrón?

 

Hu-Ssong contó este apólogo a sus discípulos y Catón reflexionó sobre el concluyendo que “más que el dinero vale la riqueza de la propia estimación”.

 

Entonces, ¿que es lo que vale?

 

La relación vida–valor es un binomio inseparable.  La vida, nuestra vida y la de los demás es lo que le da valor a las cosas, a las acciones, a los pensamientos.

 

Que importante es descubrir que aunque nuestra vida tiene un valor incalculable y que por nuestra dignidad que la acompaña no puede ser “mas o menos valiosa” que otras.  Si puede ser más o menos divertida, más o menos rica en valores, más o menos interesante, más o menos trascendente, trascendencia que le da valor a nuestra vida aun cuando ya no estemos aquí.

 

George Bernard lo describe así: “La vida, para mí, no es una vela que se apaga. Es más bien una esplendida antorcha que sostengo en mis manos durante un momento, y quiero que arda con la máxima claridad posible antes de entregarla a futuras generaciones”.

 

            Entonces, una vez más, ¿que es lo que vale?

 

            Lo que vale es aquello que nos hace mas personas, es aquello que nos hace más fuertes pero más humildes, aquello que nos hace más sinceros pero más prudentes, aquello que nos permite conquistar mucho y necesitar poco.  Difícilmente “aquello” es algo por lo que se pueda pagar con bienes materiales.

 

 

Ya lo dijo alguna vez Antonio Machado:

 

“…solo el necio confunde valor con precio”

 

 

 

                                                                                  Manuel Cadena