Honestidad

Por Manuel Cadena Cruz

 

El hombre honesto no teme la luz ni la oscuridad.

Thomas Fuller

 

La Honestidad es un asunto de actitud y de principios.  Una persona para ser honesta necesita de todos los demás valores y virtudes.  Para ser honestos hay que ser sinceros y coherentes en nuestros pensamientos y acciones.  Es necesario también ser justos y ser prudentes.

 

- ¡Oye Papá!, ¿Qué es mas honesto, decir lo que se piensa o quedarse callado?

- Vamos a ver todo el contexto hijita, si lo que se piensa y se quiere decir es algo pro-positivo, claro, bien intencionado y tiene como principal objetivo la mejora de nuestro prójimo y de nosotros mismos y además es prudente hacerlo, lo honesto es decirlo.  Pero si por el contrario, lo que se quiere decir, aun cuando sea cierto, no es prudente y lastimará a alguien, no será honesto decirlo.  No olvides que la honestidad necesita de coherencia para decir lo que se piensa pero también lo que se hace, necesita también de prudencia para actuar en tiempo y forma, necesita de valor para no corromperse, necesita de humildad para saber distinguir si se esta equivocado, en fin, se requiere de mucha actitud y principios para ser honesto. 

 

Hay quienes caminan por la vida lastimando al prójimo con una bandera de honestos como escudo, argumentan que “siendo la verdad tienen derecho a decirla” pero ¿que honestidad puede tener el hombre que le roba la esperanza a un enfermo terminal al  demostrarle con estadísticas que no sobrevivirá y que tendrá un final doloroso?, ¿Que honestidad demuestra el hombre que roba la fe a los pequeños con su mal ejemplo los lastima y marca de por vida?

 

La palabra honesta no debe quitarle la fe y la esperanza al que la escucha, si lo hace, no lo es porque la palabra honesta, no roba. 

 

El hombre honesto puede caminar entre la oscuridad de la noche sin temer a la justicia divina y puede andar entre los reflectores y la cámaras sin temer a la justicia de los hombres.

 

La honestidad es un poco como el viento, no siempre podemos verla de cerca pero si podemos sentirla y a lo lejos siempre se distingue en donde esta y hacia donde va.

 

La honestidad es el Valor que se manifiesta en buscar, aceptar y decir la verdad, respetando los derechos y bienes de las personas.   

 

Te voy a platicar ahora una historia de un padre y su hijo:  

 

Sabía que algo andaba mal porque él siempre se veía más feliz después de estar con sus amigos, por lo que le pregunté qué pasaba.  Acababan de terminar un partido de baloncesto y estaban sacando sus bicicletas para ir a casa cuando su bicicleta se volcó y abolló un automóvil que estaba estacionado.  Mi hijo había vuelto a casa sin decir nada a nadie.


Le pregunté si me quería acompañar a hacer algunas pendientes y camino a la tienda, le expliqué las alternativas que tenía y las consecuencias de su decisión.  En el camino de regreso a casa, le pregunté si le gustaría que nos detuviéramos en el parque y, tímidamente, me contestó que no. "Bueno, entonces ¿qué te parece si vamos a comer algo?" -le pregunté mientras me estacionaba.

El restaurante no había cambiado mucho desde que yo trabajé ahí hace muchos años.  Reconocí la voz de mi antiguo jefe, Fred, que venía de la cocina, y le pregunté a una de las meseras si podría conversar con él.  Al principio, no se acordó de mí pero pronto las cosas cambiaron; en esos tiempos, yo era una especie de superestrella en el campo del lavado de platos. Entonces le dije a mi antiguo jefe: "Te debo algo de dinero, Fred.  Me comí muchas hamburguesas en las pausas entre lavados y nunca te pagué por ellas".  Fred me miró sorprendido y no quiso aceptar el dinero, pero me agradeció por volver después de tantos años a pagar mi deuda.  Cuando salíamos del restaurante, sonreí cuando mi hijo me preguntó: “¿Por qué hiciste eso, papá?" La respuesta era simple: "Estaba cansado de sentirme culpable cada vez que pasaba por el restaurante.  Nunca es demasiado tarde para tratar de reparar un error" -hice una pausa y le pregunté: "¿Quieres detenerte en el parque otra vez?"


Su respuesta cambio y fuimos hacia allá.
  (Extracto de artículo de La Fundación para una Vida Mejor)

 

Debiese bastarnos el buscar la honestidad como un estilo de vida y por simple convencimiento pero vale la pena decir que además de todo, nos conviene.  La honestidad funciona como la fuerza de gravedad “todo cae por su propio peso”

 

Como con todos los valores vale la pena reflexionar sobre la pareja y la gran trascendencia que tiene el ser siempre honestos y desde el principio. 

 

Hubo una vez un emperador que convoco a todos los solteros del reino pues era tiempo de buscar pareja a su hija.

 
Todos los jóvenes asistieron y el rey les dijo: "Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta mas bella ganara la mano de mi hija, y por ende el reino".

 
Así se hizo, pero había un joven que planto su semilla pero no germinaba, mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas que habían sembrado en sus macetas.

 
Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. El joven estaba demasiado triste pues su semilla nunca germino, ni siquiera quería ir al palacio, pero su madre insistía en que debía ir pues era un participante y debía estar allí.

Con la cabeza baja y muy avergonzado, desfilo al último hacia el palacio con su maceta vacía. Todos los jóvenes hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo soltaron en risa y burla, en ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas.

 
Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamo de entre todos al joven que llevo su maceta vacía, atónitos, todos esperaban la explicación de aquella acción.

 
El rey dijo entonces: - "Este es el nuevo heredero del trono y se casara con mi hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas, pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece".  (Articulo de motivaciones.org)

 

Y la vida es así, en ocasiones ser honestos parece una mala idea cuando vemos las consecuencias que otros sufren al serlo pero la vida se encarga de darnos resultados mejores y mayores al mediano plazo que los que en ocasiones nos confunden  al corto plazo.

 

Termino esta reflexión sobre la honestidad con este sabio proverbio:

No abras los labios si no estas seguro de que lo que vas a decir es mas hermoso que el silencio.”