Fortaleza
La fortaleza -dice J.A. Galera- es la gran virtud, la virtud de los
enamorados; la virtud de los convencidos; la virtud de aquellos que por un
ideal que vale la pena son capaces de arrastrar los mayores riesgos; la virtud
del caballero andante que por amor a su dama se expone en aventuras sin cuento;
la virtud, en fin, del que sin desconocer lo que vale su vida, la entrega
gustosamente, si fuera preciso, en aras de un bien mas alto.
¡Papa!, ¿Qué es la FORTALEZA?
- ¿Tu que crees que sea? - Respondí
Mmmmh, ¡ése muro parece tener
fortaleza! ¿O no, papi?
- Bueno, en efecto es fuerte y resistente pero le falta algo, ¿Qué más
se te ocurre? – Volví a cuestionarla.
Mmmmh, ¡ya se!, ¡ese camionzote, y también un toro, y un árbol!
- ¡Muy buenos ejemplos!, un camión tiene poder, un toro tiene fuerza, y
un árbol tiene resistencia pero, ¿sabes una cosa?, la fortaleza es una virtud
netamente humana, solo los seres humanos la desarrollan y ésta se compone de
muchas otras virtudes. Déjame
explicarte.
Fuerza, Valor, Resistencia, Constancia, Perseverancia, Paciencia, ¿cual
de todas estas palabras nos explica mejor lo que es la fortaleza? Todas ellas
siempre y cuando estén juntas todo el tiempo y se encuentren armoniosamente
orquestadas por la prudencia y la razón.
¡Papá! –Me dijo un poco extrañada- ¡a mi edad no se entienden bien todas
esas cosas¡. Sobre todo eso de la “Orquesta Armoniosa”.
Bien, tienes razón (le sonreí), te daré un ejemplo:
No se vale que solo porque un muchacho sea más fuerte que otro le haga daño
al que es menos fuerte, si lo hiciera, no está teniendo en lo absoluto un acto
de fortaleza, por el contrario, esto se convierte en un acto de debilidad y
cobardía porque la prudencia y la razón no lo dirigieron.
Este asunto de la fortaleza tiene dos elementos constantes e importantes:
El resistir y el acometer, el resistir tiene mas que ver con la prudencia, la
paciencia. El acometer tiene más que ver
con la acción, con lanzarse, con perseverar, con la constancia.
De igual manera cuando un papá esta enfurecido con su hijo porque éste rompió
algo y le pega para desquitar su coraje,
aquí por ejemplo le falto rectitud de intención, no intentó educar a su hijo al
reprimirlo sino desahogarse, este acto no estuvo acompañado por la paciencia ni
guiado, nuevamente, por la prudencia y la razón.
Te voy a platicar algo que leí en un libro de Jack Canfield y Mark
Hansen:
Wilma Rudolph, nació prematuramente y dudaban que sobreviviera, fue la
hija número 20 de 22 hermanos. A la edad de 4 años tuvo doble neumonía y
escarlatina, lo que le dejó paralizada la pierna izquierda. A la edad de 9
años, se quitó el aparato de metal de la pierna, del que dependía, y empezó a
caminar sin éste. A los trece años decidió ser corredora. Durante éste y los
siguientes años quedó en último lugar en todas las carreras en las que
participó, a pesar de todo siguió corriendo. Un día gano una carrera y después
otra. Desde entonces gano todas las carreras en las que compitió. Finalmente,
esta niñita a la que le dijeron que nunca volvería a caminar, ganó tres
medallas de oro olímpicas.
Eso hijita, eso, se llama ¡fortaleza!
Otro caso interesante ocurrió en 1952 cuando una persona de nombre
Edmund intentó escalar el Monte Everest, la montaña más alta entonces conocida
por los seres humanos (8,848 metros). Unas cuantas semanas después de fracasar
en su intento, se le pidió a Edmund
dirigirse a un grupo de personas en Inglaterra. Edmund caminó hasta el borde
del escenario, cerró el puño y señaló la fotografía de la montaña. Dijo
entonces en voz alta; “¡Monte Everest, me derrotaste
la primera vez, pero yo te derrotaré la próxima porque tu ya creciste todo lo
que habrías de crecer… ¡pero yo todavía estoy creciendo!”. Solo un año después, Edmund Hillary triunfó y
fue el primer hombre en escalar el Monte Everest.
Como verás, La fortaleza es una virtud que vale la pena
buscar.
La historia a demostrado que los triunfadores mas notables por lo
general encontraron obstáculos angustiosos antes de triunfar. Ganaron porque se
negaron a que sus derrotas los desalentaran. (B.C.
Forbes)
Manuel Cadena