Fidelidad y amor: Binomio inseparable

 

“¡Te quiero tanto!” – le dice ella a él - “que hoy que hemos cumplido 50 años de matrimonio y habiéndolos vivido siempre juntos, he pensado seriamente en que prefiero morirme yo primero que tú, para no tener que verte morir yo a ti, no imagino si soportaría el sufrimiento de perderte, ¡Te quiero tanto!” – le repite.     El viejo hombre mira y escucha con ternura a su amada y después de unos instantes le dice “¡Te quiero tanto!, que al  igual que tu prefiero que mueras antes de mi para que sea yo quien sufra algún día tu pérdida y no tú, la mía”. 

 

Ambos expresaron su amor pero, al primero de ellos lo dominó con más fuerza el amor a sí mismo y el miedo a sufrir, mientras que el segundo basó su pensamiento en un acto de amor mas puro, pensó en ella antes que en él mismo, amó a su prójimo.

 

La fidelidad como estilo de vida es principalmente un acto de amor, voluntad y responsabilidad.    Hablar de fidelidad no solo significa ser castos y honestos con nuestra esposa o esposo, novio o novia; ni solo ser leales con nuestros amigos y socios.  Significa también ser perseverantes al seguir nuestros ideales, fuertes para proteger nuestros principios y constantes en la lucha por ser mejores personas.

 

  La fidelidad rebasa las fronteras de lo “socialmente correcto” para llegar hasta lo honorable y espiritualmente correcto.

 

“La persona casta mantiene la integridad de las fuerzas de vida y de amor depositadas en ella. Esta integridad asegura la unidad de la persona; se opone a todo comportamiento que la pueda lesionar. No tolera ni la doble vida ni el doble lenguaje.” (CIC)

 

El hecho de considerar la Fidelidad y el  Amor como un binomio, sugiere que la Fidelidad necesita forzosamente del amor para sobrevivir y viceversa; la fidelidad es un acto de amor, el amor es fiel por definición y requiere de voluntad; y la voluntad tiene como motor nuestra propia entrega, congruente y fiel a nuestros valores y principios fundamentales que guían nuestro comportamiento, haciendo de este circulo virtuosos un estilo de vida.

 

 

“No entiendo a los hombres que tienen a más de una mujer” – dice un anciano a un grupo de jóvenes que se encontró de paso en el parque mientras reflexionaba en sus adentros. “¿Por que lo dice buen hombre, cree usted que es incorrecto e inmoral tener más de una mujer?” – preguntó uno de ellos con cierto sarcasmo.  “No lo se joven” - respondió sonriente el viejo “lo que pasa es que para mi, inclusive una, ¡es demasiado!”.

 

 

 

                                                                                  Manuel Cadena